De ahí surgió una idea simple, pero ambiciosa, crear sitios web de calidad, realmente bonitos y accesibles para pymes. La idea me entusiasmó de inmediato. Pero al volver a Santiago y sentarme frente al computador, me encontré con la realidad: todavía no tenía el conocimiento ni las herramientas para construir los sitios que me hubiera gustado ofrecer en ese momento.
La idea no murió,
solo quedó en pausa.
Con el tiempo llegaron nuevas habilidades, código, diseño, tipografía, animaciones y, sobre todo, muchas horas de práctica. Cientos de horas aprendiendo, probando y corrigiendo hasta alcanzar un nivel en el que hoy siento que lo que entrego sí tiene valor real: sitios web bien pensados, visualmente sólidos, modernos y bien hechos.
SITTIO existe para eso, acercar sitios web de primer nivel a negocios que merecen verse tan bien online como trabajan en la vida real.